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Rioja diversifica su oferta de vinos blancos de alta calidad con una atractiva gama que multiplica sus posibilidades gastronómicas y momentos de consumo. Todo un mundo por descubrir.

 La calidad de los vinos blancos de Rioja está indisociablemente unida a una identidad propia, a una personalidad diferenciada y a una amplia diversidad que va desde los clásicos con envejecimiento en barrica, a la gama actual de vinos más vanguardistas y complejos, pasando por los jóvenes afrutados, fermentados en barrica, monovarietales...

Frente a la monotonía que imponen los blancos de moda, Rioja es capaz de ofrecer una gama tremendamente atractiva, no solo en vinos más desenfadados, sino en otros dotados de mayor complejidad, volumen y estructura, con gran capacidad para una larga evolución en botella, como los que actualmente ofrece la variedad viura, cuyas plantaciones tienen una edad media superior a cuarenta años.

Además, las nuevas variedades complementarias, tanto autóctonas como internacionales, han incorporado las características y las preferencias del consumidor actual, dando lugar a vinos singulares con un amplio abanico de sabores, matices y sensaciones. Una muestra de la riqueza y especial atractivo que aportan estas variedades lo encontramos en la autóctona tempranillo blanco, fruto de una mutación espontánea y un proceso de investigación. Tiene amplias posibilidades de adaptación a diferentes terrenos, permite diversificar las elaboraciones, tanto de vinos jóvenes como de vinos destinados a la crianza en barrica y aporta características organolépticas de calidad diferenciadas y personales. Diferenciación y sutileza van de la mano en los nuevos vinos blancos de Rioja, en los que podrán encontrar todo un mundo por descubrir quienes sean consumidores habituales de vino blanco.

 

GASTRONOMÍA

Los vinos blancos de Rioja, sinónimo de personalidad y elegancia, ofrecen múltiples posibilidades gastronómicas y momentos de consumo, desde el aperitivo a los postres, pasando por los clásicos maridajes con pastas, arroces, pescados y quesos. Dada su diversidad y los matices de complejidad que presentan, los blancos de Rioja son vinos ideales para satisfacer gustos diferentes en un sinfín de situaciones (disfrutar con amigos, beber en terrazas, en las noches de verano…).

Citamos a modo de ejemplo la experiencia gastronómica puesta en marcha por el Consejo Regulador, que ha organizado catas de armonías entre vinos blancos de Rioja y quesos de varias regiones españolas, comprobándose a juicio de los periodistas gastronómicos y sumilleres asistentes la perfecta combinación que existe entre los dos productos. Desde los jóvenes afrutados para maridar con quesos frescos de fina acidez, a los fermentados en barrica o los criados con largo envejecimiento, capaces de hacer frente a todo tipo de quesos curados de cabra, oveja o vaca, "la frescura de los blancos de Rioja y su bien equilibrada acidez, en combinación con los quesos, limpiaban el paladar, refrescaban y permitían reafirmar las virtudes y cualidades organolépticas de los quesos".

C/ Estambrera, 52. / 26006 LOGROÑO (La Rioja). ESPAÑA. / Tel.(34)941 500 400 / Fax.(34)941 500 664 / info@riojawine.com